Hemos publicado en nuestro portal web alrededor de 1000 fotografías de 42 castillos y edificios fortificados de la provincia de Huesca, todos ellos declarados Bienes de Interés Cultural, que hasta el momento carecían de una adecuada documentaci...
Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
El castillo se asienta en la de un espolón rocoso, sobre la población en una posición estratégica.
Los restos se componen básicamente de dos torres cuadradas situadas cada una en los extremos este y oeste de la roca separadas por unos 30 metros. La occidental mide ocho metros de lado y presenta gran altura, que quizá pudo ser la Torre del Homenaje. Y la oriental, cinco, y conserva los arranques de la bóveda de crucería de ladrillo a diferencia de todo el resto, de mampostería.
Se conservan algunos otros muros que serían dependencias o murallas exteriores.
A un nivel inferior y en el camino que conduce a la fortaleza, se encuentran los restos de una torre cuadrada de sillería y puerta en arco, que haría las funciones de albarrana.
Si bien fue Zaragoza la ciudad donde se inició con gran fuerza el modernismo a comienzos del siglo XX, será sin embargo en Teruel donde alcanzará su apogeo y donde se concentran los edificios más audaces e innovadores del nuevo estilo. Y todo ello gracias al talento y la creatividad de un solo hombre, el arquitecto catalán Pablo Monguió, que entre 1908 y 1916 renovó su casco histórico con edificios que todavía hoy sorprenden por su exuberante originalidad. Como también sorprende, con su combinación de modernismo “racionalista” e historicismo, el Círculo Oscense, una de las escasas muestras de este estilo que podemos encontrar en otras ciudades aragonesas.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002